McDonald's niega que la inteligencia artificial establezca los precios de su menú
McDonald's ha publicado un comunicado oficial para desmentir informaciones que afirmaban que la cadena utilizaba un motor de inteligencia artificial para coordinar los precios de su menú en Estados Unidos y hacer que los clientes pagaran de más. La empresa ha calificado esas informaciones de inexactas y ha querido dejar claro su posición con un documento de hechos frente a ficciones. Según la compañía, la IA no fija el precio de la hamburguesa Big Mac ni de ningún otro producto del menú, no modifica los precios y no determina lo que paga cada cliente individual. McDonald's también ha negado de forma categórica que utilice precios dinámicos.
Qué hace realmente la herramienta de recomendación de precios
McDonald's reconoce que dispone de una herramienta de recomendación de precios, pero insiste en que su función se limita a ofrecer sugerencias específicas para cada restaurante, sin capacidad para establecer ni modificar precios. Son los franquiciados quienes deciden qué precios aplicar y si desean seguir o no las recomendaciones disponibles. La herramienta se centra en las dinámicas de mercado a nivel de restaurante, que varían según la ubicación geográfica y otras condiciones locales, y no fija precios en función de la disposición a pagar de cada cliente individual. Tampoco modifica los precios en tiempo real ni en distintas franjas horarias del día. La empresa resume su postura con claridad: la herramienta proporciona información, pero son las personas quienes toman las decisiones finales sobre los precios.
McDonald's defiende el uso de datos y analítica como práctica empresarial estándar
La cadena argumenta que utilizar datos y analítica para orientar las decisiones de precios no es algo inusual ni controvertido, sino una práctica empresarial habitual desde hace décadas en múltiples sectores. Las empresas llevan mucho tiempo teniendo en cuenta factores como los costes locales, la demanda de los clientes, la competencia y las condiciones económicas a la hora de fijar precios. McDonald's subraya que esta práctica resulta especialmente relevante dado que opera una red global de más de 46.000 restaurantes, donde las condiciones locales pueden variar de forma significativa. Un restaurante situado en un gran nudo de transporte puede operar en un entorno muy diferente al de uno ubicado en un barrio residencial o en una pequeña localidad, e incluso restaurantes separados por pocos kilómetros pueden enfrentarse a condiciones de mercado local distintas.
Los franquiciados fijan los precios de forma independiente
McDonald's ha insistido en que no dicta los precios que deben cobrar sus franquiciados. La compañía puede proporcionarles herramientas, recursos, investigación y recomendaciones, y les anima a centrarse en ofrecer valor a los clientes, pero una recomendación es exactamente eso: una recomendación, no una obligación. Los franquiciados no están obligados a aceptar ninguna recomendación de precios. En cuanto a los estándares de valor que McDonald's exige a sus franquiciados, la empresa aclara que no se trata simplemente de controlar los precios, sino de reforzar la responsabilidad en la entrega de la experiencia y el valor que los clientes esperan de la marca. Las evaluaciones son globales y el precio es solo uno de los muchos aspectos de la experiencia del cliente que determinan si este considera que ha recibido un buen valor.
La posición de la empresa tras más de 70 años apoyando a sus franquiciados
McDonald's concluye su comunicado recordando que lleva más de 70 años ayudando a sus franquiciados a construir negocios exitosos, proporcionándoles herramientas e información que les permiten tomar decisiones empresariales informadas, mientras ellos determinan de forma independiente los precios de su menú. La empresa reitera que la IA no fija los precios del menú de McDonald's, sino que lo hacen las personas, y que el objetivo compartido sigue siendo sencillo: ofrecer un gran valor a los clientes y operar restaurantes exitosos.
