Una videollamada de WhatsApp con un deepfake del jefe de Gobierno engaña a un vigilante
Bengaluru fue escenario del primer caso registrado en la ciudad de una estafa con IA que suplanta a un alto cargo político mediante tecnología deepfake. Ratikanta Giri, un vigilante de seguridad de 29 años originario de Odisha que lleva dos décadas trabajando en la ciudad, recibió el 9 de septiembre una videollamada al número 7986304658 a través de WhatsApp. Al descolgar, vio aparecer en pantalla el rostro y escuchó la voz de quien parecía ser C. Joseph Vijay, actor y jefe de Gobierno del estado de Tamil Nadu. El fraude se apoyó en un vídeo generado por inteligencia artificial que imitaba con suficiente fidelidad la imagen y la voz del político para convencer a la víctima de que estaba manteniendo una conversación real con él.
El engaño se desplegó en varias fases con pagos sucesivos
El supuesto Vijay se presentó en hindi, preguntó a Giri su nombre, profesión y lugar de residencia, y le ofreció ayuda económica de su cuenta personal, alegando que estaba asistiendo a personas en dificultades. Giri rechazó inicialmente la oferta, pero el interlocutor insistió y le indicó que un gestor se pondría en contacto con él para tramitar la transferencia. Ese gestor le prometió 11 lakh de rupias procedentes de una cuenta extranjera en dólares y le comunicó que ya le habían asignado 5 lakh de forma inmediata. A partir de ese momento, los estafadores fueron exigiendo pagos sucesivos bajo distintos pretextos: primero 5.000 rupias en concepto de gastos de cambio de divisa; después 18.000 rupias para desbloquear un supuesto número de identificación personal bloqueado, amenazando con que de lo contrario perdería el primer pago.
Cuando Giri abonó esa cantidad, una tercera persona que se identificó como el agente Thakur, de la Oficina Central de Investigación (CBI, equivalente indio a una agencia federal anticorrupción), le reclamó más de 50.000 rupias en concepto de multa impuesta por el organismo. Atemorizado ante la posibilidad de perder todo lo ya pagado, Giri realizó varias transferencias a través de una aplicación de pago digital hasta acumular una pérdida total de más de 1,04 lakh de rupias (unos 1.085 dólares). Solo cuando los estafadores le exigieron otros 50.000 rupias adicionales se negó y comprendió que había sido víctima de un fraude.
Los estafadores reforzaron el engaño con documentación falsa
Para dar credibilidad a sus exigencias, los autores del fraude enviaron a Giri una carta en la que constaba que le habían asignado 5 lakh de rupias, así como una supuesta acreditación de identidad perteneciente a un agente de la CBI. Estos documentos apócrifos formaban parte de una estrategia de ingeniería social diseñada para mantener a la víctima dentro del esquema de pagos el mayor tiempo posible, aprovechando el miedo a perder las cantidades ya desembolsadas.
La denuncia y la respuesta policial
Tras negarse a realizar el último pago y tomar conciencia del engaño, Giri contactó con la línea de atención a ciberdelitos 1930 y acudió posteriormente a la comisaría de Byappanahalli. Las autoridades registraron el caso bajo la Ley de Tecnología de la Información. Un mando policial de alto rango emitió una advertencia pública al respecto:
"Instamos a la ciudadanía a no creer en este tipo de llamadas ni a realizar pagos basándose en tales afirmaciones."
Las autoridades subrayan que se trata del primer caso de este tipo documentado en Bengaluru, lo que pone de manifiesto la creciente sofisticación de las estafas que combinan deepfakes de figuras públicas con técnicas de presión psicológica para extraer dinero a sus víctimas.
