Un adolescente planea una masacre escolar con ayuda de la inteligencia artificial
Un joven de 15 años residente en Quilmes, provincia de Buenos Aires, utilizó ChatGPT para consultar cómo organizar una masacre en su colegio. El adolescente, identificado por las autoridades, tenía como objetivo matar a sus compañeros de clase. Su domicilio fue allanado en busca de pruebas del plan que había elaborado con ayuda de la inteligencia artificial. El caso fue presentado en el noticiero Mediodía Noticias por el conductor Luis Otero, quien explicó los detalles del operativo y la situación legal del menor.
El FBI detectó las consultas y activó la alerta que desencadenó la investigación
Según el cronista del noticiero, en agosto de 2026 el adolescente tomó su teléfono celular y comenzó a preguntarle a ChatGPT cómo generar una matanza en su escuela. A partir de esas consultas se activaron las alarmas de los sistemas de patrullaje digital que realizan tanto el FBI como la división antiterrorista de la Policía Federal Argentina. Mediante el rastreo de la dirección IP, las autoridades lograron localizar al menor. El 19 de agosto sonó la alerta en el despacho del agregado jurídico del FBI en la Embajada de los Estados Unidos en Argentina. Un fiscal subrogante tomó la investigación y el allanamiento del domicilio se llevó a cabo el 28 de agosto.
El menor es inimputable y se negó a declarar ante la fiscalía
La causa quedó en manos de la Fiscalía N.1, especializada en este tipo de asuntos. Fuentes de alto rango en la investigación confirmaron al noticiero que el joven es inimputable, dado que los hechos ocurrieron el mes anterior bajo la vigencia de la antigua Ley de Responsabilidad Penal Juvenil. Esa condición impide cualquier medida como la suspensión del juicio a prueba o la probation. El 2 de septiembre, el adolescente acudió junto a sus padres a la fiscalía para un encuentro con la fiscal, pero se negó a declarar. La carátula de la causa menciona el delito de intimidación pública, que tiene una pena de entre dos y seis años, aunque la inimputabilidad del menor hace inviable su procesamiento penal. Al momento de la cobertura, el joven permanecía en su domicilio junto a sus progenitores.
