Una tormenta perfecta contra los inmigrantes más vulnerables

Nueva York vive un auge de estafas de alta tecnología en las que delincuentes utilizan inteligencia artificial para engañar a personas vulnerables y robarles miles de dólares, en muchos casos sus ahorros de toda la vida. Los inmigrantes se han convertido en el blanco preferido de estas redes criminales. Lo que hace especialmente grave este caso es que los estafadores no solo emplean tecnología sofisticada, sino que además usurpan la identidad de una persona real sin su conocimiento ni consentimiento para dar credibilidad a sus engaños.

Víctor Hernández: dos días sin dormir y 4.820 dólares menos

Víctor Hernández lleva más de una década viviendo y trabajando en el Bronx desde que emigró de la República Dominicana. Es residente legal en Estados Unidos y siempre ha soñado con obtener la ciudadanía americana. Cuando un anuncio de un supuesto abogado de inmigración apareció en sus redes sociales, lo llamó. La promesa era tentadora: conseguir la ciudadanía sin necesidad de pasar el examen oficial, por un coste inicial de 1.500 dólares. A partir de ahí, las peticiones no cesaron. Los estafadores le fueron solicitando documentos uno tras otro, como su tarjeta de la Seguridad Social y su tarjeta de residencia, y cada nuevo documento implicaba un nuevo pago a través de la aplicación Zelle. En total, Hernández desembolsó 4.820 dólares. Fue su esposa quien, al notar que algo no cuadraba, le animó a pedir ayuda a un amigo. Juntos descubrieron que el anuncio era completamente falso y había sido generado con inteligencia artificial, aunque estaba basado en la imagen de un abogado real.

Tengo dos días sin dormir", dijo Hernández. "Todos los documentos míos los tienen. Me pueden hacer una maldad.

Me afectó mucho. Estoy atrasado en el alquiler y debo dos meses de electricidad porque gasté mi dinero en eso.

El abogado real: 8.000 perfiles falsos y una identidad robada

Angel Leal es un abogado de inmigración con sede en Miami y 33 años de trayectoria profesional dedicada en gran parte a la defensa de los derechos de los inmigrantes. Sin embargo, su imagen ha sido clonada para crear múltiples perfiles falsos en redes sociales que los estafadores utilizan para captar víctimas en todo el país. Leal asegura que detectó el problema por primera vez el pasado otoño y que desde entonces ha tenido que retirar cerca de 8.000 vídeos y perfiles fraudulentos, aunque reconoce que eso apenas araña la superficie del problema. Lo que más le perturba es que, aunque su imagen aparece en los vídeos, su voz ha sido sustituida por una generada artificialmente. Limpiar su nombre se ha convertido, según sus propias palabras, en un trabajo a tiempo completo. Además, la situación ha llegado al punto de que tuvo que alertar al Colegio de Abogados de Florida de que ha sido víctima de robo de identidad.

Estoy extremadamente molesto. Muy decepcionado. Al borde de querer rendirme.

Es impresionante. Es mi imagen la mayor parte del tiempo, pero no es mi voz.

Estoy muy enfadado. Me hace sentir que están devaluando el trabajo de toda mi vida. Llevo 33 años ejerciendo el derecho, y gran parte de ese tiempo lo he dedicado a defender los derechos de los inmigrantes.

Es sofisticado. Hay múltiples actores. Es desde el extranjero. Es IA, y llegó al punto en que tuve que alertar al Colegio de Abogados de Florida de que he sido víctima de robo de identidad.

Extorsión, denuncia y llamada a la responsabilidad de las plataformas

Una vez que Hernández descubrió el engaño, los responsables de la estafa intentaron extorsionarle para obtener aún más dinero, aprovechando que contaban con todos sus documentos personales. El afectado presentó denuncias ante la Policía de Nueva York y ante las autoridades federales. Por su parte, Leal reclama que las plataformas de redes sociales asuman el mismo nivel de responsabilidad que los medios de comunicación tradicionales a la hora de proteger a los usuarios frente a este tipo de fraudes. El abogado también ofrece consejos prácticos para evitar caer en estas trampas: nunca contratar a un abogado basándose únicamente en un anuncio en redes sociales, investigar siempre su trayectoria y reunirse con él en persona, y desconfiar de cualquier profesional que solicite pagos a través de aplicaciones de transferencia de dinero en efectivo.

Tiene que haber algún tipo de responsabilidad, porque la misma que existe con los medios de comunicación tradicionales tiene que existir en estas plataformas de redes sociales, para que la gente esté protegida de estos fraudes.

Hemos retirado, creo que cerca o más de 8.000 vídeos de perfiles falsos. Sinceramente, eso es solo rascar la superficie.