Poema #11

publicado por forunkulo el 4.11.2017 / 1:09hs. en Poemas

Construí un enorme castillo de barro que se calienta en alguna parte incierta de este universo que se mece en los pliegues del cielo; este universo que repta o se tele-transporta por los vértices borrosos de las sombras; los sabuesos de arena caminan por los rieles movedizos de alguna clase de sistema mecánico confuso que determina el zigzagueo indescifrable de nuestro vagabundeo; mientras yo duermo y me revuelco miro a tu contorno desnudo; mientras los emperadores de este bosquejo mentiroso trazan sensaciones y dictaminan sentimientos espasmódicos en tus falsas lágrimas imaginarias; yo me masturbo, me chupo, y me almuerzo; yo me hago fluorescente; me hago universal; yo nado, me zambullo; yo estoy levitando en tu pantano, en tu océano, y en tu laguna; yo me revuelco entre flores, entre el perfume de flores, y te amo locamente.

Reflexiones banales (con percusión y vientos)

publicado por forunkulo el 2.11.2017 / 1:20hs. en Ensayos

―Comencé por notar defectos en el material húmedo ―dije sonriéndome como idiota― y recuerdo que el suelo estaba completamente recubierto por unas manchas de un color rojo-sangre que me estremecía hasta los mismos pelos del culo, pero eran borrosas y se transponían sobre la obscuridad que me inundaba los ojos. Creo que probablemente hubiera existido la insana y mala intención de quitarlas con alguna clase de detergente o ácido: mediante el uso de una esponja goma-espuma o un cepillo de alambres. Esto deja en evidencia que se trataba de una persona con cierto grado de inteligencia ―proseguí elegantemente― aunque quizás la palabra P-E-R-S-O-N-A sea una mera clasificación poco importante. ¿Entiende?

El entrevistador meneó automáticamente su cabeza afirmando cada contradicción que había brotado de mi boca, como un acto-reflejo. Primero levantó sus ojos hasta donde se encontraban los reflectores (colgando en las alturas) y luego de vuelta hacia mi (mas cercano al suelo). Después se sacudió con desgano sobre su asiento.

―Déjeme entenderle― dice. ―¿Así que usted se refiere a que un presunto hijo-de-puta a golpeado y matado a su compañero posiblemente mientras usted… mientras usted se encontraba embriagado o cogía con prostitutas todo el santo tiempo del día? ―preguntó―.

―Eso mismo― contesté exaltado. ―Precisamente a eso mismo me refería. En cuanto al material era algo similar al antimonio, quiero decir, algo similar a lo que conocemos en nuestro universo. Claro que se encontraba bañado por una capa irrisoria de pintura color blanco metalizado sin notables detalles (hasta donde recuerdo)… He podido detectarlo por aquello que se iba desprendiendo del material y se adhería en microscópicas-partículas a la piel.

Mostré mis manos para que sean captadas por la cámara “cuatro”. La lente se desplazó sigilosamente hacia mi.

―Como ven, estas microscópicas-partículas estaban multiplicadas por trillones en el lugar de los hechos (donde ocurrió todo esto)… Pero la policía ha escondido fraudulentamente el material y ha hecho con las pruebas un bendito CULO dejándome expuesto dentro de este puto alboroto ―entonces sacudí el brazo escandalosamente― y ahora… han ensuciado mi nombre con pornografía sucia en video… Han humillado y defenestrado mi lucida imagen pública hasta reducirla al polvo y a los excrementos… Y después me han embriagado, y confundido, y fuera de mí, me han involucrado con ciertas prostitutas a través del ADN simulado de bancos de semen ultra-congelado en bolsas plásticas conservadas durante meses en contenedores de hielo. ―Quiero que sepan que considero esto un atropello ― vociferé.

El señor entrevistador superpone su voz sobre los micrófonos.

―Veo que usted tiene un grave problema con la Ley, la autoridad, ¿se da cuenta?― dice el entrevistador reclinándose sobre la silla. ―Problemas con la policía ―continua―. ―Problemas con el mercachifle del gobernador. Y existen pruebas contundentes y absolutamente condenatorias: como sangre, saliva, semen, etc. que en efecto corresponden con muestras de su ADN ―según los propios análisis de laboratorio efectuados― y está sucio hasta por dentro y fuera de los sesos. Ahora mi pregunta es ¿por qué habría usted de matar al hermano de un gobernador o a cualquier insignificante ser humano andando por allí? Alguien como usted, un triste perdedor alcohólico convertido de la noche a la mañana en un hampón demasiado peligroso, ¿no es cierto? ―pregunta ahora mirando a la cámara número “dos”. ―Sin embargo hace de cuenta que no ha pasado nada de nada ―prosigue― olvidándolo todo por completo, y un flash enceguece su mente y la borra… y luego lanza  teorías embaucadoras sobre un presunto hijo-de-puta, tomándome por un estúpido y replanteándome su participación en este asunto.

Alguien detrás de las cámaras subió el pulgar.

El entrevistador ahora hace una pausa que por un momento me resulta incómoda e interminable. Absorbe un poco del aire tibio interior que resopla en rededor proveniente de los ventiladores. Su abdomen se hincha igual que un globo aerostático hasta desinflarse. Es esa clase de hijos-de-puta que se creen a salvo de todas esas cosas ―pienso silenciosamente en mi interior―, aquellos que imaginan que la locura es algo distante, lejano, y apartado de su propio metro cuadrado, que pueden observar desde alguna torre de control con sus binoculares sin involucrarse para nada… y entonces pueden mofarse de ella mientras la tienen de espaldas.

Estas últimas palabras fueron grabadas por el micrófono. ESPALDAS. El señor entrevistador vuelve su mirada atónita sobre mi.

―¿A quien cuernos le habla? ― pregunta.

―Solo pensaba en voz alta ―digo disimuladamente―. En realidad no encuentro ninguna conexión entre la verdad y aquella versión manipulada sobre los hechos y orquestada para ganar tele-videntes. En fin… Todo eso me resulta patético y absurdo.

Las señales de tránsito que diagraman salvajemente el cosmos enloquecen a la estridente orquesta de los sueños. Las jaulas cierran perpetuamente sus compuertas como bares sin mesas. El mundo escruta todo desde ese costado lejano. Los huesos se inmovilizan. Los hombres se lanzan desde nubes eléctricas. Nace un nuevo esqueleto, y un nuevo corazón anémico y radiactivo: una maquina humana rescatada de entre todo ese esbozo chatarra de ilusión o pensamiento.

Por supuesto, que luego, cuando el tiempo comienza a transitar por su propia «carretera imaginaria», a sacudirse, a resplandecer, los confines del espacio se reducen al Ser, a la percepción, o tal vez, simplemente, desaparecen en un destello caliente y chisporroteante de luz.

A veces, el resplandor, impregna a toda la multitud, se zambulle en los subterráneos por rendijas microscópicas, en fábricas donde el humo está congelado, en trenes que explotan.

¿Podrás asimilarlo en un suspiro? ¿Podrás?

Ahora quiero romperlo todo. Reconstruirlo. Armonizarlo. Embellecerlo.

Reflexiones banales (Parte Platónica)

publicado por forunkulo el 31.10.2017 / 23:57hs. en Escritos

Siempre me imaginaba que había una bomba puesta adentro de mi cabeza, y que alguien que no conocía, ni tampoco había visto nunca en mi vida, había configurado un reloj a cualquier hora que determinaba el momento en que estallaría, y se volvería todo blanco como la nieve blanca…

Entonces escuchaba el tic-tac adentro de mi cerebro como una especie de corazón o nervio que se retorcía en el fondo de mis oídos, es decir, bien adentro de mis oídos ―días y noches enteras. Y eso era tan molesto y devastador como sentir la respiración del francotirador hijo-de-putas que se había acomodado en la azotea todo el tiempo mirando hacia mí, con su gorra de cazador puesta hacia atrás y su escopeta apuntando hacia mi espalda (a la altura del abdomen), mientras yo, en tanto, dormía placenteramente o estaba sentado en el inodoro, leyendo revistas o pensando alguna forma de volverme invisible y escapar por la cañería. Muchos me decían que me había vuelto loco, y desquiciado, y paranoico, y estaba descontrolado, o todo eso junto. Sencillamente decían que el “cucú” ya no me funcionaba para nada bien a mis treintaisiete años. ¿Pero cual clase de loco creerían que era de todo ese montón de locos?

Yo me había cruzado de brazos y me negaba rotundamente a aceptarlo. No puedo estar loco y al mismo tiempo ser consciente de que hay una bomba alojada en mi cabeza, le decía a todo el mundo. Es técnicamente imposible.

Cuando las hormigas comenzaban a caminar por todo mi cuerpo yo mataba abejas con la respiración… Uff… en efecto, sabía que las abejas no existían, y que el aire estaba vacío ―tanto o mas que este pijotero universo―, pero de alguna manera u otra necesitaba distraer a mi mente para no sentir a las hormigas caminando sobre mí, o dentro de mí. Si las abejas desaparecían, las hormigas comenzaban a entrarme por la boca o por los oídos y tenía que golpearme muy fuerte en los dientes para conseguir que vuelvan a salir hacía afuera, para que no me devoren por dentro al fascinante fantasma interior… Ahora, todo esto que cuando me acomodo a explicarlo tranquilamente parece una alucinación ocurría todo el tiempo, cuando estaba solo, y asustado, justo en el momento en que no había nadie a mi lado, para tomarme con fuerza de una mano, y arrastrarme bien lejos del peligro, o alzarme entre los brazos, y abrazarme como a un gato para darme todo su calor.

Desconocido

publicado por forunkulo el 31.10.2017 / 21:01hs. en Poemas

Conocemos el único silencio.
Conocemos la única lluvia y el único sol,
girando a nuevas tierras de faunas criminales,
y deseos egoístas,
y comercio,
y centavos calientes comprando la vida…
Conocemos el único futuro, el futuro incierto.
Los millones entran y salen,
y se esconden en el orificio abismal de una cabeza.
Y todo es rojo, o todo es negro, y nada es,
pues nada será de eso.
Conocemos el único sueño,
el sueño de la sobrevivencia,
el sueño de la existencia a cualquier precio en exceso.
Trepanadoras maquinarias del demonio,
creando individuos eficientes que son vendidos,
abusados, negociados, por un cuarto de hora.
Y todo es una cosa u otra,
por ley,
por religión,
o solo por ser algo.
Y así es, en tan solo esto,
que el único silencio,
el único sol,
esta única vida girando entorno a la percepción de las monotonías,
este único sentido,
todo en absoluto, y producto de esto,
el efímero conocimiento,
se vuelve especial y sofisticado frente a nosotros.
Es único: único como todo lo que hemos desconocido.

Hasta la tumba

publicado por forunkulo el 29.10.2017 / 23:47hs. en Escritos

[…] pero en el mismo instante en que uno muere, otro nace y ocupa ese lugar de vacío que otros han dejado deshabitado; esa era la única forma en como podía funcionar el asunto: cíclicamente y eternamente y locamente, hasta que los engranajes que mueven la rueda se hagan polvo entre chispazos encandilantes y humo azul; los tipos astutos ―elegantemente― se buscaban una buena razón por la que morir o por la que ser odiados; mientras que otros hijos de puta se montaban sobre esa escenografía imaginaria para consumirse a sí mismos, todo lo demás es contemplación, caos, todo lo demás es poesía; tu madre que dio la vida por vos para que puedas hacerlo, para que puedas funcionar entre toda esta locura, y allí te esperarán los arboles, y las carreteras, y los trenes interminables fríos como el hielo, vas a ver sangre, vas a ver tristeza, vas a sentir compasión, vas a sentir necesidad, vas a excitarte, vas a descontrolarte; hay mucho para perder, mas que todo lo que puedas imaginarte, y cada cosa tiene un efecto colosal sobre el universo, sobre las estrellas, y sobre las moléculas que dan vida y que quitan vida; cuando entiendas esto, ya no llorarás más.

¿Quién te dijo alguna vez que cuando vuelva el sol, cuando se termine la noche, por fin volverá el polen a los genitales bamboleantes de las flores, y a las abejas que llevan miel, y a las moscas que muerden la carne? ¿Y si todo es una mentira? ¿Porqué entonces no nos desnudamos y nos hundimos para siempre en la nada misma de la mierda con los ojos bien apretados? No, no lo harías. No lo harías porque todavía te sostiene el deseo por las espaldas. Pero eso ni siquiera es importante. La vida y la muerte han quedado obsoletas, han sido desclasificadas y removidas y pulverizadas del mapa de los sueños o por lo menos para mí, que ya no tienen significado alguno: ambas cosas han sido fagocitadas por la visión del pensamiento.

¿O acaso nunca te sentiste el ombligo de este universo lleno de estrellas muertas hace cien mil años que estallan en los confines de ninguna parte y en ningún horario? Yo sí. Yo pensaba todo el tiempo que las cosas fluían por mi organismo de la misma manera en que los meteoritos se oxidan y se destrozan y se asesinan dentro de esta galaxia de mierda; y que permanecerían vivas y brillantes mientras yo pudiera darles un sentido para vivir; así que todo lo que hacía era auto-satisfacerme para que aquello que fluía condenadamente dentro de mí, no muera nunca. Si no lo pensaba de esta manera, entonces no tenía ningún sentido seguir adelante: el cosmos estaba adentro de mí mismo, los soles giraban como peonzas en el infinito,  y siempre había música y algún poco de electricidad…

2005

publicado por forunkulo el 28.10.2017 / 23:41hs. en Poemas

NO LA PAZ AZUL
NI EL ARMA BLANCA
DE MI SEXO HÚMEDO.
NO AÚN.
YO TE CONSUMO
MI CORAZÓN ESTÁ BLANCO
MI ARMA DESNUDA.
YO TE CUIDO DEL HONGO
MI BRUTO ORGASMO.
NO EL DISPARO
A MIS VENAS EL SILENCIO
DE TU MÚSICA.
YO TE ENSUCIO.

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