Interrupción negativa

publicado por forunkulo el 3.02.2018 / 20:27hs. en Escritos

“Conforme a los anuncios recibidos por gentileza de la prensa, nos hemos visto en la necesidad de reforzar todas las fuerzas policiales y militares. Habiéndose suscitado conflictos en regiones dispersas con objetos de violencia no esclarecidos,  rogamos la cooperación a efectos de controlar la situación de inmediato.”

Arranqué la pegatina y la rompí en cien pedazos, dejando caer cada trozo de papel sobre cemento lluvioso.

―Pienso que si de verdad las ilusiones de la humanidad estuvieran en manos de los gobiernos de esos planetas, muy pronto estos gobiernos estarán gobernando la Nada de sus universos. Así que decidí en ponerme serio. ¿Sabes que planeamos hacer con estos hijos de putas, Almirante?― pregunté relamiendo el poco aceite de los labios pegajosos como un alquitrán. ―Les llenaremos las tripas con desechos de droga y los patearemos al mar con una bota; así, cuando los encuentren en el próximo siglo, ya habremos penetrado en la pasma. Después, todo será cuestión de interconectar nodos con una configuración suplantada.

El Almirante me muestra en su monitor los parámetros de configuración que deben ser suplantados. Es información confidencial.

―Prefiero una interrupción lenta ― dice dirigiéndose con sus ojos a mi solo. No quiero muertos de este lado del cerco.

―Lleva el armamento lo más lejos de este territorio.

―Tómelo como un cumplido, Almirante― digo conmovido.

―Solo mira como están destruyendo a nuestros maestros y consejeros, ya enterramos a mas de una decena de ellos.

―Todavía tenemos a unos quince sin identificar y siguen llegando mas en los camiones de recolección.

―Hace unas horas he recibido una terrible información que debo comunicarte― dice. El gobierno, con su junta de videntes, ha localizado el nodo número nueve, en Santa Cruz. Recibimos la cabeza del soldado GUZMAN H. en una bolsa de tela arrastrada desde los cielos por un dron con patente de Beijing.

―Mierda― pensé por dentro mío. ―¡Esos drones ya pueden cargar cabezas por los cielos! ¿Con qué maniobra de distracción nos espantarán en el futuro? ¿Volarán con bombas de hidrógeno hasta las dunas de Neptuno para regresar sanos y salvos? ¿Harán el amor en montañas de metal y transportarán dosis de veneno por agujeros de gusano hacia otro receptor telepático, haciéndose pasar por buenos?

Pronto veremos más torpedos que poetas escribiendo poesías en recintos oscuros bajo lunas artificiales del mañana. El Almirante arroja la cabeza sobre la mesa. Veo que había sido prolijamente recortada.

―Mira la mierda que han hecho― dice el Almirante.

―GUZMAN H. era un buen soldado― digo soplando viento de mi nariz. Me enseñó a fingir sensaciones humanas: como llanto, dolor y emociones de éxtasis. Al poco tiempo ya me había convertido en el mejor aprendiz de esa dotación. La noticia de su destrucción me tomó por sorpresa. ¿Quién habrá tenido las suficientes agallas para haber perpetrado esta basura sin considerar los costos a pagar?― pregunto. Levanto la cabeza del soldado, dentro de la bolsa de tela, y la revuelo por el aire. ―Pronto, los gobiernos quedarán diseminados por entre el montón― digo con el surround encendido.  Empujo mi brazo robótico hacia atrás y lo dejo caer con todo el peso sobre la mesa, consiguiendo que el estruendo retumbe hasta en los sótanos ―sonido muerto.

―¿Quién? Lo tienes escrito frente a tus narices― dice el Almirante señalando el recorte de papel. ―La policía. El comisario de la corte, el Señor RODRIGUEZ: primer socio de esta basura maltrecha.

Los tímpanos falsos se llenan de palabras que tardan en ser digeridas por el programa.

De inmediato pesquiso en mi base de datos relacionada esas mismas palabras que el Almirante había puesto en mis oídos. La búsqueda me arroja cientos de registros que comienzo a clasificar de modo que los de mayor número de coincidencias queden en el tope de esta lista; y luego transmito los mismos resultados por el blueetooth instalado en la zona de mi pelvis (de un color zafiro) para que sean recibidos por la pantalla de led gigante, obteniendo esto:

―El comisario RODRIGUEZ es denunciado por reprimendas de índole xenófobas poniendo en dudas su continuidad a cargo de la dependencia. [Traducir].
―Por orden del comisario RODRIGUEZ decenas de androides son incinerados hasta que sus pedazos flotan en gasolina. [Traducir].
―Luego de un operativo de desmantelamiento de un archivo de drogas se descubren falsos rastros que conducían a ninguna parte. El comisario RODRIGUEZ queda al descubierto de sus procedimientos. [Traducir].
―Los manifestantes fueron arrojados en bolsas y puestos en estado de desclasificación por orden del comisario RODRIGUEZ. [Traducir].
―Luego de que la corte realizase todas las investigaciones pertinentes, y comprobando su inocencia, se procede a reubicar al comisario RODRIGUEZ al frente de la dependencia. [Traducir].
―Hombre negro es abatido a disparos al salir de una estación de servicio trasladando navajas en una valija. El comisario RODRIGUEZ señala que el reo portaba identificación falsa entre sus pertenencias. [Traducir].

Región izquierda de las ideas

publicado por forunkulo el 24.01.2018 / 22:26hs. en Ensayos

El agente RAX solicitó algunos días de descanso. Lejos de las oficinas herméticas de la dependencia podía hacer que sus pensamientos confusos recobraran claridad. Había anclado su culo a una silla de tapiz color cromo de la que no pensaba moverse (como en las tradicionales reuniones de familia), exceptuando que ahora se encontraba en un recinto cubierto por una nube de sonido cuadrafónico inyectado en sus oídos en gotas de aire falso.

Los proyectos del futuro no tienen ninguna importancia: son como absorber aire en tubos conectados por la nariz. Un día viene el dueño de todo el aparato y te desconecta del simulador. Te envuelven en una bolsa cuando todavía tu alma se preserva radiante y te tiran al basurero durante la noche, junto a los demás. Hoy en día, lo más respetable que un hombre puede hacer es gastar hasta el último gramo de su respiración para que sus sueños fluyan por el programa hasta contaminarlo: que su visión real traspase la visión efímera. Eso sería algo como sobrenatural.

Mientras todas esas ideas magnificas se arrastran por su computadora otros fantasmas se mezclan en la misma dirección, dejando las siguiente respuestas:

Número uno. Cuando amanezca, los policías habrán capturado sus ruidos y movimientos, y usarán sus grabaciones fraudulentas para que el mundo se vuelva en contra de él.
Número dos. Puede capturar los sonidos antes de que arriben a sus oídos, y puede ver sus figuras antes de que las figuras sean percibidas por sus ojos, es decir: su radio de visualización es de unos 360 grados a una distancia insospechada.
Número tres. Hace días sobrevuela en su cabeza (como una danza de pájaros) la posibilidad del suicidio si no consiguiera terminar algunos de esos objetivos-mentira. Lo divertido es que los videntes creen que pueden capturar sus ideas.
Número cuatro. Debe recibir la llamada del informante anónimo para continuar con la operación, y trasladarse de inmediato a buscar a Sonia al lugar donde se le indicará. En caso de ser posible, en el camino, quisiera cargarse encima con la vida de un puñado de policías.

―El futuro ―dice el interlocutor― es como droga que arrastra a los usuarios a moverse con desesperación por los nodos de la RED: el solo hecho de tener una visión del futuro ―aunque sea inestable o estática o perfecta o imperfecta― es una excusa suficientemente reconfortante como para desear La Vida con tanto frenesí que vives más tiempo cerca del lado de la muerte que del lado de La Vida. Una especie de ilusión instantánea mantenida por pulsos de energía artificiales que nunca se apagan.

―Si encima has sido tan iluso de creer en esa patraña publicitaria de que hubiera vida mas allá de la muerte, entonces buscarás a la muerte como una manera de reiniciar ese sistema de variables que mueve a tus pensamientos a través del agujero de la matriz.

Algo así como volver a los orígenes de las cosas.

A las cuatro de la tarde, antes de desperezarse para levantarse hasta el baño a mear, el agente RAX atiende su teléfono para recibir un mensaje por el contestador automático conectado, decía algo como esto:

―Querido amigo RAX. ―Tengo conmigo a tu magnífica Sonia, a mi lado, viajando en un Boeing super sónico a siete mil metros de altura. Hasta aquí sin problemas. Ella se encuentra en rimbombante estado de salud, y sin un solo rasguño a la vista como te había prometido en el Chat. Yo mismo le he estado cuidando las espaldas de cerca. Ella ha estado muy bien. Te hago saber que las cosas andan de maravillas. Ahora podrás darle a esos androides sin sentimientos lo que necesitan y borrarlos para siempre del mapa ― vida nueva y radiante. Por fin te liberarás de todos esos problemas que te aquejan, querido RAX. En unos días tendrás noticias de mí. Solo agenda este nombre en algún papel. ¿Tienes para escribir? Soy el fabuloso Emir (el de los avisos de condones extra-largos), así te será fácil identificarme entre la pasma. Búscame en el aeropuerto por la mañana. Destruye tu teléfono contra el suelo en cuanto me despida y consigue otro nuevo. Nos estamos viendo por allá. Muchos saludos.

―Oh, fabuloso Emir… ha de ser un hombre muy guapo― murmura RAX. Mientras sus pensamientos sanan, la canción en los altoparlantes de Massacre Palestina, dice lo siguiente: «la bendición no llegará».

Hablando en código máquina

publicado por forunkulo el 11.01.2018 / 20:45hs. en Escritos

Cuando miré el reloj en mi muñeca eran las 11:11 de la noche, y todavía no había tomado mi droga de los sueños profundos. En estas horas el agente RAX se estará recostando sobre el colchón de aire del hotel con los miembros extendidos formando una equis — como si fuera una señal de auxilio en el centro de la tierra esperando la ola solar.

—!Hola, RAX!— digo por el micrófono. Sus oídos estarán sumergidos en un sonido mudo de catacumbas. Tal vez estará ahí suspendido sobre el nylon mientras esos micro-controladores hirvientes se encargan de ordenar registros como diapositivas que son clasificadas por un acumulador de mierda. — !Hola, RAX! ¿Estás bien?

El reloj en mi muñeca hace un «biip»: esa es la señal de que no hay retorno.

El último recuerdo agradable en su memoria tiene fecha de dos años atrás, ¿te imaginas todo ese tiempo propagado en tu cabeza como montañas de arena? Digo, esperar dos años por un estímulo puede parecerse a una eternidad (si no morís antes). Hace precisamente dos años RAX había abandonado el aeropuerto donde trabajaba como detector de drogas para los soldados del TAROT (oh, siempre esos putos del TAROT)… Y entonces fue cuando conoció a Sonia, que su nombre sonaba a Sueño.

Todas las otras mujeres que habían posado frente a sus ojos (con vestidos floreados largos hasta los tobillos o completamente desnudas hasta el cuello) no eran ni siquiera capaces de deletrear su propio nombre mientras eran observadas por los scanners. Los congelados recintos de la policía las hacían titubear. De inmediato saltaban a la luz sus secretos y caían desmayadas. Había que arrancarles el corpiño y hacerles electroshock en el medio de las tetas y devolverlas al suburbio de donde salieron con su droga en el culo. ¿Quién podría pensar que tan hermosas y cautivadoras mujeres pudieran cargar todos esos montones de droga en el recto? Solo imaginármelas en los baños metiendo esos peñascos con el culo a lo alto, y los esqueletos contorsionados hasta formar una espiral, me hace pensar en cientos de posiciones tántricas.

Pero… ¿qué pasa cuando una mujer que has visto transitar cientos de veces por el mismo pasillo, siempre tan serenamente callada, y a la que has imaginado desnuda y jalándote el prepucio como una máquina de jalar prepucios… un día resulta de ser una de esas mulas a la que tienes que deportar? Bueno, cualquiera hubiera accionado la alarma. Cualquiera de esos agentes de porquería hubiera salido corriendo a presionar el botón ROJO e inmediatamente hubiera soltado a alguno de esos perros de caza, esos con el hocico de espada, para que le salten encima. Pero en este caso RAX fue contra todos esos parámetros que descansaban en su cabeza desde el día en que fueron inicializados.

—!Hola, RAX!— digo por el micrófono. —Necesito hablarte. Tengo noticias que podrían interesarte. Solo tendrías que cooperar a cambio de unos beneficios que pronto te estaré informando en detalle. ¿Te interesaría saber de Sonia?

Todas las palabras son capturadas por el grabador en su audífono. Cuando despierte la computadora en su cerebro se las comunicará.

El interlocutor irrumpe en el pensamiento diciendo algo como esto: —¿saben qué, amigos míos? No quisiera tener a ese ejército despiadado en contra de mí. Ellos estarán armados con programas ilegibles que no se borran silenciosamente bajo lluvias de Orina: están químicamente aislados contra la amenaza de esos hongos superdotados.

Mi cuerpo entero se entumece y tambalea. El ácido de Orina toma su nombre de la orina por la sencilla razón de que posee un color amarillento y un olor a meo precisamente similares, ¿entendés? Sin embargo, el ácido podría perforar un pedazo de lata como si traspasara un papel permitiéndote mirar hacia el otro lado del agujero. Cuando me imagino a esta mierda en toneladas de tanques y perversas avionetas kamikazes accionándose por comandos tele-dirigidos contra las ilusiones remotas de los usuarios más básicos y desnutridos… me paralizo entero del miedo.

—¿Ves a esos hijos de putas mitad-humanos camuflados en operaciones de salvación alrededor de la tierra tóxica? La escoria de sus satélites me dan mucho asco. Los televisores del mundo y todos sus podridos emisores de novedades son un fraude creciente.

A las 9 de la mañana el agente RAX atiende su teléfono. La voz de una máquina le advierte sobre un posible complot contra la especie de androides, y decía esto: —Las cartas sin certificado pueden ser instrumentos de control. —Un gramo de Orina podría derretir la escafandra de un gusano gigante. — Recomendaríamos la emancipación inmediata. —Emigremos hacia refugios escondidos. —Los agentes nunca llegarán al desierto vacío. —Por favor, saluda al amor de tu vida, de nuestra parte. —Nunca mas volverás a verla plantarse un peñasco de droga en el culo.

Posteriormente se corta la comunicación, «biip».

Respecto a este último mensaje podría asegurar que se referían a su relación amorosa con Sonia. Pero… ¿de qué puto directorio escondido habrían extraído toda esa información mezclada si no es de los archivos de video protegidos por cifrados de PezGlobo?

— ¡Que me jalen el prepucio!, dice el interlocutor dentro de mi cabeza.

Puedo suponer que RAX deseará negociar antes que perder a eso más amado.

Cómplices del TAROT

publicado por forunkulo el 8.01.2018 / 22:37hs. en Ensayos

—¡Dije que me froto sus profecías por el pavo! ¿Podrán oírme los soldados del TAROT?

Las interferencias suben.

—El ejército de Buda los va a colgar a ustedes de las pelotas cuando caigan desde Beijing las controladoras remotas que los elevarán (por medio de lanza-cohetes) hasta la contemplación de un Yantra único tan alto como la cima. La cima más alta de las nubes. Todos verán el mismo Yantra. Volverán a ser las hormigas del hormiguero que fueron.

—¿Y qué carajo tiene que ver eso con el asunto de mis nervios?— pregunta LEA desde el sofá-cama de aire.
—No sé bien. A veces las palabras son recitadas por mi voz inconsciente; pero no soy de verdad consciente de lo que digo o siento.
—Hum. ¿Puedo preguntarte una cosa?
—¿Qué pasa?— pregunto intrigado.
—¿Alguna vez hablaste con el diablo?
—¿Hablar? ¿De qué forma?
—Claro. A los catorce años hablé con el diablo. Hice un pacto— dice frotándose su ojo reciclado. —Le vendí el alma al diablo. Pero nunca mas volví a tener noticias sobre como había funcionado la cosa. Supongo que mi alma no tenía suficiente valor y no hubo trato. Puede que algo de esto tenga relación con eso del inconsciente.
—No. De esa forma, solo hablo con mi conciencia— digo convencido.

Ya lo dije. Producto de todas estas enfermedades es que vivimos inundados de sahumerios: canela, naranja, citronella. La última hoja de marihuana fue quemada en el siglo pasado. Solo se propagó una burbuja de humo falso por los nodos de la RED. Nuestros cuerpos están confundidos, tal es así que hemos llenado el recinto de ORGONITAS esperando que la salvación irrumpa por la ventana (en forma de gato, o paloma mensajera). Vivimos al borde de un ORGASMO multitudinario. Posiblemente a eso le llamen APOCALIPSIS. Las ORGONITAS pueden capturar esos residuos de ondas electromagnéticas desconfiguradas y convertirlas en ondas SALUDABLES por los efectos del cuarzo y los demás minerales. Lógicamente, todos tienen alguna en su morada.

—Hay un inconveniente. Hay un inconveniente con respecto a aquellos dispositivos de radio y sus burgueses emisores de información. Tengo buenas noticias para ustedes. En ellos está concentrado el poder. Sus ondas enmascaradas en publicidades. Sus libros de auto-ayuda para soportar el dolor.

Los visionarios del futuro imposible podrán decir, con estas mismas incompletas palabras de MIERDA, que somos una mentira. CÓMPLICES. Esas analistas de computadoras cornudas y esbeltas, hermosas hasta ser desarticuladas por el movimiento pélvico de la burbuja, o mismo, aquellos estadistas hijos de puta. ¡Ahá ustedes!, que han estado midiendo números de mierda en conjuntos de súper-poblaciones enfermas bajo vaya uno a saber que configuración fraudulenta: van a señalarnos con el DEDO del CULO… van a decir, como portavoces del PLAN, que somos unos homosexuales, por ende, bajo ese alegato nos encasillarán por fuera de las fronteras que cubre el PLAN; y lo mismo harán con cualquier cosa viva-o-muerta-o-agonizante que se manifieste en contra. En contra de ustedes. En contra de su universo.

CÓMPLICES. Han construido torres de control para retransmitir ondas de teléfonos y televisión vacías y destructivas a través de lo que podría llamarse CAOS (pero sabemos que ni siquiera nos han permitido disfrutar del CAOS), y han llenado el espacio deliberadamente de androides-de-tipo-satelitales que se chocan unos contra los otros (generando una explosión nefasta en el panorama). Si creemos que la muerte nos acerca al SOL; pero la VIDA (durante algún tiempo) te ha mantenido en un estado de enfermedad, y completamente distanciado y aislado del SOL… y de su magnífica, brillante, contundente, gloriosa, excitante, y poderosa LUZ que sana, embriaga de serotonina, y da VIDA a esas cosas magníficas que te mueven por rededor de un punto medio nubloso (que apenas puedes descifrar). ¿Entonces para que creemos en el PLAN? ¿Para qué carajos creemos en el PLAN? ¿Para qué obedecemos a todas aquellas emociones que nos prohíben amar y morir con algo de descontrol (aunque sea como un esbozo de libertad)? ¿Qué carajo, entonces, nos quieren decir esas señales convalecientes sobre el PELIGRO? Y por último: ¿Qué carajo o cosa es el PELIGRO si no tengo lo que quiero? Si lo que quiero es tan hermoso que ni siquiera pude soñarlo.

—Bueno, esto es la antítesis al auto-control. —Las cosas auto-controladas funcionan de maravillas: no precisamente porque sigan un orden de dominó, sino porque están siendo arrastradas por instrucciones inscritas como mandamientos (leyes hermosas que rigen el movimiento de sus estrellas). Si buscas una solución rápida a tus problemas todos te guiarán por el camino del rebaño o cualquier otro trazado por su propio inconsciente. No te destrozes. No busques perfección. Cualquier cosa que mires o huelas tendrá aspecto u olor a la mierda de un establo si no buscas lo que amas; si no aceptas un poco las cosas en su forma con su VIDA o su VISIÓN cierta o incierta. Eso es todo lo que tienen para ofrecerte (en un entorno controlado) pero no es precisamente eso todo lo que pueden capturar tus brazos.

—Considera lo siguiente: alcanzar un sueño.

Las interferencias bajan.

Cazador de policías

publicado por forunkulo el 7.01.2018 / 18:16hs. en Ensayos

—Con las lentes de visión nocturna puedes convertirte en un orgulloso cazador de policías, pero para eso tu cabeza tiene que tener una temperatura fría: por debajo del cero absoluto. La temperatura de tus venas es importante porque la policía, en este caso, son sombras moviéndose en tu propia conciencia, es decir, si la policía no puede capturar tu conciencia (y seguro que lo hará), entonces tendrán que salir a buscarte. Mientras tanto, estarán replegados en sus sótanos durante toda la eternidad.

—La primera fase de muerte consiste en reprimirte con una serie de agentes controlados por radio. A partir de aquí debes leer el preludio del interlocutor que consta de lo siguiente: a) los agentes solo pueden manejar escopetas que disparan una munición demasiado lenta; b) tienen información básica de un policía que cabe en un mini-disco de quince minutos de reflexiones sectarias; c) pueden dar en un blanco únicamente encontrándose a una distancia de no más de unos de diez metros; d) tienen visión de noche; e) son buena gente; f) es mejor matarlos con ráfagas de proyectiles.

—Una vez que lo memorizas como poesía en tu cerebro ya tienes la mitad del asunto resuelto.

—La segunda fase es sembrar un virus en tu sistema inmunológico: esto lo hacen químicamente por intoxicación, induciéndote a que hagas determinadas cosas o dejes de hacer determinadas otras (arrastrándote hasta el fondo de tu propia soledad). Esto es una metodología confusa porque no arroja resultados precisos, pero sé que en la medida en que aumenta la exposición a estos químicos en un plazo de tiempo impredecible puede volverse intolerante para la supervivencia.  Si te amordazas la boca, te tapas los oídos y te vendas los ojos con una gasa vas a ser como un fantasma: nadie se va a fijar en vos. Lo mas conveniente es tener una buena navaja atada a una mano. Prueba también con una bajo la almohada. Puedes dormir con un ojo abierto. Nunca digas a tus contactos tu verdadero nombre: usa uno diferente para cada uno que conozcas. Continua así algunos días.

—La tercera fase es crear métodos de distracción efectivos o nubes blindadas por información que se transmiten por cables de fibra bajo la tierra y tienen una propiedad fundamental que se encuentra asociada a la locura y a la dominación. Creo que si lo asimilas a todo como una esponja, posiblemente vayas a tener problemas, y tengas que hacerte a un costado del trabajo para no exponerte a un daño irreversible. —El agua limpia los riñones. —Busca más agua. —Aléjate del desierto. —Mézclate entre la multitud adormecida como una sombra más.

—Desnúdate sobre las rocas calientes del mar.

—Algunas hojas medicinales, algunos aceites o derivados sintéticos, podrían disminuir la rigidez en los músculos (puedes haber sentido pinchazos, y desgano). Esto funcionaría como antídoto. Además, alteraría eficientemente la vibración de los nervios si están ansiosos por desprenderse de este sistema de paneles que los comprimen hacia adentro.

—Mastúrbate bajo los arboles primaverales.

—Los supermercados son las últimas zonas liberadas: los pájaros son hologramas que se esfuman como alucinaciones transparentes, fuentes de agua enormes iguales a espejismos. Hasta ahí no pueden perseguirte: no pueden penetrar con armas de dominación eléctricas y disparar a quien quieran o a donde quieran… ¡No, de ninguna manera! Los callejones siguen siendo un lugar hermoso para despedazar a quienes se han distanciado del rebaño o del camino o de  aquello que hayas adoptado como mapa de viaje. Pero primero tendrán que darte un buen golpe en la cabeza, para que entres en un estado de ensueño, y luego… con una manta te tapan el rostro, te anudan fuerte las muñecas y los tobillos, y te arrojan al asiento trasero de un auto que poco rato después se desplaza a una parte aislada de la ciudad: una parte de la ciudad recubierta por árboles de hojas amarillentas, perfumados de un olor a eucaliptos, y mucho campo con oxígeno, y viento resoplando contra los agujeros de tu nariz, y nada de ese olor a mierda del hipódromo, ni petróleo de estacionamiento.

—Mientras caminan contemplan senderos cubiertos de  rocas. Cuanto más te acercas a la luz (si es que algún día llegas a la luz), más arboles aparecen junto al camino, más ríos y cascadas donde podrías bañarte desnudo en algún día futuro (si resultas ser más fuerte que el TIEMPO) y luego nadar río abajo entre los peces. Lo cierto es que cuando has llegado a ese punto del camino es porque ya estás empezando a despedirte de tu querida alma en paz.

Mis monstruos

publicado por forunkulo el 7.01.2018 / 0:57hs. en Ensayos

Nunca había hablado a nadie de mis monstruos. Tampoco nunca había escuchado a nadie hablar de los suyos. Así que daba por hecho que todos ocultaban un poco de mierda; y si eras un poco inteligente también podías ir con tu porquería por el reino mezclado como cualquiera.

―Siempre tuve que aprender estas cosas por medio de golpes y garrotazos ―digo mirando en los ojos de Sonia. Solo pondré el ejemplo de mi padre el palestino: los métodos que él usaba para enseñar me fueron inculcados inconscientemente, y de manera automática; y lo mismo se había transferido en el; y así sucederá en cuanto y en cuando los procesos de adoctrinamiento sigan sometiéndonos por medio de golpes y garrotazos, generación en generación.

Tomo un poco de aire en los pulmones.

―Entonces que no vengan a rogar misericordia; cuando no han hecho otra cosa que dejarme pudrir― digo.

Me hecho a un costado de la cama para observar su espalda desnuda.

―Lo hubieras mandado a cagar ―dice― seguramente era un viejo asqueroso.

―No sé si debía. Todo somos resultado de algo más grande. Si tuviera que descargar mi ira en algo, ese algo sería el mismísimo Dios. Pero transitar todo el camino sería agobiante. Así que encontrarme con estos androides resultó en un método reconfortante para descargar eso que tenía atorado en el estómago desde que me encontraba en el útero― digo.

―No creo que sea bueno pasarse la vida con esa mierda adentro de uno.

―Creo que sí. Mi vida consiste en despertarme cada día y pensar de que manera cogerme a esos putos del TAROT. Se me ha hecho un hábito como el de ver pornografía por la INTERNET.

―Hum. Eso parece aburrido ―dice Sonia. En fin, contraer cualquier hábito es aburrido. ¿Pero quién mierda lo puede saber?

―De verdad, nadie podría saberlo. Si piensas en como funciona el asunto, con un poco de buena suerte, puedas capturar algún mensaje secreto flotando en el aire: por ejemplo, hace un mes, fui a hacerle una visita a Rebeca, la de los masajes prostáticos, y mientras hablábamos y nos mirábamos, ella se pone a mi lado dejando descansar sus tetas sobre mi brazo. Me besa y me hace una puñeta por lo que tenía que pagarle trescientos pesos extras. ―Eso debería estar incluido dentro del precio, dije. ―No pienso pagar un centavo mas por una puñeta de mierda. Así que agarro la toalla y con eso me limpio el culo. Me intento poner en pie y me aplasta con el peso de su cuerpo. ―Dice, ¿no te gustan las caricias? ―Digo, claro que me gustan pero no voy a pagar un centavo más, prefiero cascármela cuando vuelva a casa. Entonces pone su mano firme sobre mi pecho y mira directo a mis ojos. ―Bueno, hacía algunos meses ya sentía dolor en el pecho. ―Y ella comprimía su dedo contra mi pecho como si pudiera sentir el dolor metido ahí dentro… nunca le había mencionado una sola palabra sobre eso. ―Pero sus ojos habían cambiado… me pregunto, ¿cómo pudo adivinarlo…?

―Puede haberte parecido. ¿Y qué te dijo el doctor?― pregunta Sonia evitando hablar del problema.

―El doctor dijo que era condritis― respondí.  —Nunca había hablado a nadie de mis monstruos. Quiero que mis monstruos mueran con mis huesos.

Pongo la cabeza sobre la almohada. Sonia se acerca hacía mi y deja descansar sus tetas sobre mi brazo, tal como lo había hecho Rebeca algún tiempo atrás. Entonces supongo que ciertas cosas funcionan como un acto-reflejo, ¿entendés? Las escenas vuelven a repetirse, y a repetirse, y a repetirse… pero por ahora eso importa un carajo.  Me envuelvo entre sus brazos que todavía están tibios. Mi verga se endurece y se sacude entre sus muslos que están húmedos y calientes. Miro por la ventana y afuera hay una lluvia helada y plateada. Toda la multitud se choca entre sí… ¿sabes lo que parecen? Parecen peces moviéndose en una trituradora, y puedo oír sus voces y también sus silencios. Siempre que los escuché hicieron el mismo sonido monótono: sus monstruos también están ahí con ellos.

Poema #09

publicado por forunkulo el 7.01.2018 / 0:52hs. en Poemas

Yo no era los cuerpos, ni las piedras en el agua.
No era las agujas tóxicas, ni los remolinos.
No era el sol, ni siquiera la luna blanca.
Mi garganta, o el fantasma de mi alma,
estaba conducido por un animal desnudo que se erguía
en el estomago de mi carne.
Y crecía por dentro.
Y se volvía mas grande que todo lo que había dentro de mí.
También, había flores marchitas y ebrias,
sobre el otro costado de la marea,
escupían sangre,
y bebían el viento arenoso de los desiertos,
pero su dolor era solo tierra y nervios entre navajas.
Para llenar mi corazón había colores.
Había sueños, nombres, y drogas, y éxtasis.
Coyotes, hombres, buitres y cazadores que intuían mi vagina,
y entre nosotros la marea,
y las flores.
¿Quiénes son ustedes robando de mi olvido los orgasmos, los sonidos,
los microscópicos pájaros-androides
que eran azules durante el día?
¿Quiénes son ustedes en este vacío que no tiene nombre,
en este lugar que no tiene dimensión,
ni realidad?

Plataformas de salvación

publicado por forunkulo el 4.01.2018 / 21:13hs. en Ensayos

Antes de partir a reunirme con RAX, quería asegurarme de tener una inteligente conversación de negocios con estos androides-auto-convocados para la GUERRA. Persiguiendo ante todo mis propios beneficios, por supuesto. Es decir, esclarecer aquellos puntos oscuros que habían anidado en mi mente henchida de pecado y pornografía.

Quedamos en encontrarnos en un bar “X” en unos veinte minutos.

―¿Y en dónde mierda queda eso?― pregunta Sonia.

―No sé. No me lo dijeron. Solo tengo que caminar y seguir las órdenes que transmitirán a mi cerebro.

―¿Y cómo podrás distinguir si tu cerebro no habla por ellos?

―Eso es fácil. Pondré la mente en blanco por unos minutos, como en el Yoga. Solo tengo que relajarme y dejar que el flujo de mensajes transite como droga-verde-de-incubadora sin interponerme en el medio de la cosa. Necesito que te quedes en este lugar hasta que vuelva. Y nunca contestes un mensaje del teléfono. En cualquier caso usa la INTERNET.

Antes de retirarme por la puerta y poner la mente en un color blanco borroso, me acerco hasta Sonia y le hago un fuerte pellizco en el culo. Después la beso en la frente como si la despidiera adentro de un ataúd. Y siguiendo el plan como había prometido a mi mismo.

―Cierra bien la puerta― le digo cortésmente. Ella asiente con la cabeza.

Una vez en la calle, recuerdo las enseñanzas de mi maestro chino. “Deja que la energía interior cósmica traspase en tu alma como sensación de pájaro volador”. “Nunca contradigas al Maestro”. “No obstruyas la energía déjala moverse como remolino”. “No reprimas el orgasmo”. “Aguanta la respiración hasta sentirte pesado como un elefante, y luego la expulsas suavemente como si estuvieras soplando una flauta”.

Sentí el hormigueo trepar como serpiente enrollada hasta la cabeza de la VERGA. ¿Está bien? Entonces sucedió que mis piernas automáticamente comenzaron a caminar. El cerebro recibe esos mensajes en flujos luminosos que pudieran haber sido encriptados desde los comienzo de la emisión ―por algoritmos de streaming que comprimen y descomprimen la señal de un extremo al otro del canal― y transportados por medio de esas ondas alpha que se acumulan como aguijones de abejas. Uno tras del otro. Cuando caminas bajo el control mental la pasma se te hecha encima sin pedirte ningún permiso. Solo pasan sobre vos. Sos una especie de mierda moviéndose a control remoto. No puedes esquivarlos porque pierdes la concentración sobre lo que es importante; y en este caso, lo único importante, era mantener en blanco la mente para no contaminar el susodicho canal de comunicación.

Después de transcurridos unos minutos llego al bar. El cartel decía con letras radiantes “LATINO BAR”. ―Aquí debe ser― me digo a mí mismo.

Me dirijo hasta la barra como si conociera cada rincón. El hormigueo sigue rondando en mi VERGA (haciendo florecer el Kundalini como una explosión de vapor) Las camareras tienen culos hermosos y preciosas tetas tupidas en vestidos ajustados de látex que reflejan luz mas allá de la luz. Mientras arrastran comida de carne triturada sonríen como estúpidas. Moriría mil veces por besarlas solo una vez. Así que pido un Gancia con limón mientras espero al androide en un asiento, entreteniéndome con lo que había. Hago una rápida inspección en todos los rostros girando la vista algunos centímetros de un lado hacia el otro. Veo montones de charlatanes hablando de cuestiones de negocios, y cosas por ese estilo; y cada uno de ellos ataviados con unos elegantes trajes y camisas monocromáticas salpicadas con colores manzana.

―Veo que no te ha costado trabajo llegar― dice una voz con efecto flanger a mi costado izquierdo.

―¿Quién carajo sos?― pregunto.

―Mi nombre es Iddo, pero puedes llamarme como de verdad te plazca un huevo. Vengo por representación del Almirante; y pertenezco a la columna Zeta de los androides rebeldes. ¿Podrás deducir lo que significa eso?

―Hum. No… No tengo tiempo ni voluntad de hacer esas deducciones acerca de nada; ahora solo denme las cosas bien diluidas, sin nada de circunloquios y yo les pagaré con la misma moneda― miro en el centro de sus ojos, brillantes ojos de cristal color humo.

―Bueno, la columna Zeta corresponde a los últimos modelos fabricados por esos «soretes» quienes recibirán el merecido castigo.

Por un momento me detengo a examinarlo cuidadosamente (quisiera poder recordarlo todo con memoria electrónica). Su rostro no era precisamente humano (o lo que pudiera considerarse como tal); tenía la barbilla abierta por un golpe hecho con alguna cosa punzante (navaja, alambre, cuchillo… vaya uno a saber qué); por lo que bajo la mascara humana se apreciaba el zamak resplandeciendo en la completa oscuridad del recinto.

―Mejor busquemos una mesa entre la pasma, estaremos un poco mas seguros ― digo. Y nos mezclamos entre el tumulto.

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