Marea cósmica

publicado por forunkulo el 28.04.2018 / 17:52hs. en Escritos

Muchas moscas de colores flotaban sobre la filmación del cielo. Eran increíbles. Los diseñadores habían hecho un trabajo magnífico, ni siquiera podía encontrar un poco de defecto a la luz del día: era la más grande perfección dentro de las obras artificiales. Así que avancé por entre los androides provocando una gigantesca concentración de energía, y diciendo en un lenguaje inmundo:

―Voy a decir esto solo una vez… una sola vez y nunca más volverá a salir de mi boca. Ni siquiera quedarán evidencias ciertas que estas palabras fueran dichas algún día por alguien. No habrá documentos, ni films, ni discos compactos, ni nada de esa porquería amarillista rondando por ahí afuera. Nada que sirva para difamación o control. Nadie más que ustedes. Ustedes serán los únicos testigos de la falsedad de estas palabras.

Y la filmación del cielo se detuvo.

Y seguido a aquello hubo un ruido de micrófono. Y un breve silencio con forma de acople o aullido que luego asciende, haciendo que los oídos se hicieran atrás. Y unas nubes oscuras se interpusieron a la filmación del cielo. Y todos los androides empezaron a sacudir los falsos esqueletos humanos mientras oscurecía de repente.

Entonces hablé conmigo mismo diciéndome cosas como las que haría después, como por ejemplo “avanzaré entre los androides, tomaré el micrófono, me presentaré delante a la multitud, hablaré en lenguaje criptográfico e inmundo, me proclamaré como defensor, caminaré hacia el Almirante, tomaré el control de la cosa, volveré al micrófono, me alzaré en brazos de los simpatizantes, provocaré la guerra, etcétera”. Entonces elevé los brazos hacia lo más alto de la filmación.

―Buenas noticias― comencé diciendo. ―Desde este momento y hasta siempre se establecerán nuevas reglas de convivencia― dije. Y mientras mi distorsionada voz retumbaba hasta rebotar contra la misma filmación del cielo, podía verlos a ellos: eran esos semblantes borrosos y estupefactos que había soñado mirando (por detrás del blindaje transparente) mi falso rostro, pero al mismo tiempo mis ojos mirando a los suyos, y dije:

―Mi nombre es Iddo; aunque de verdad pueden llamarme como les plazca. Me complace anunciarles, y es de mi más ferviente satisfacción, proclamarme ante ustedes como el defensor, por lo que deberán escucharme, pues estas palabras… estas palabras podrán ser las últimas o tal vez las primeras que escucharán de entre un sin fin de sonidos. Ja-ja.

Y la filmación del cielo ya había oscurecido por completo.

Y cuando vi que las palabras habían alcanzado hasta la última máquina de la formación, y éstas a su vez habían conseguido instalarse, ejecutarse, y multiplicarse desoyendo a todas las voces anteriores (incluso las del inicio de la creación), tomé de la chatarra la barra de hierro y avancé hasta el Almirante lamentándome por los acontecimientos, pero al mismo tiempo decidido a terminar con él, de manera que sus palabras queden sepultadas bajo la tierra. El Almirante, puesto de rodillas sobre una plataforma de Luz esparcida como agua, y mirando a mis ojos y mis ojos mirando a los suyos, dice en un mismo lenguaje inmundo que los androides pronto se convertirán en residuo cósmico, es decir que no quedará ni un gramo de silicio a la vista, y eso será solo el principio. Pero ya habiendo ensordecido de mentiras mis oídos levanté la barra de hierro a lo más alto de la filmación y dejé caer el peso entero sobre la cabeza, provocando otro acople y haciendo que los oídos se hagan más atrás. La cabeza se desprendió de la otra parte y saltó hacia el otro lado del escenario provocando un sonido metálico. Y después todo enmudeció. El mugriento aceite corre por mis labios, mientras al mismo tiempo mi cuerpo avanza de nuevo hacia el micrófono. Y entonces dije:

―He recolectado volúmenes de información eficiente sobre los nodos que conectan el Sur con el Norte. En unos pocos días podremos suplantar la configuración de esos nodos poniendo a toda la policía en bambalinas. Solo estoy esperando la actuación de un contingente humano alineado con mis políticas. Volverán a ser el hormiguero del universo.

Fin de la transmisión.