La teoría de la verdad que muere

publicado por forunkulo el 12.07.2018 / 23:42hs. en Ensayos

Entonces llamé a esta teoría como “la teoría de la verdad que muere”, pero todos rieron a carcajadas diciéndose a sí mismos ¿cómo mierda podría morir la verdad? Y al mismo tiempo se contestaban: una verdad que puede morir ¡pues nunca ha sido verdad! Porque las verdades son inmortales. Es decir, que exceden a la voluntad interior o exterior porque han sido firmemente establecidas por algo que no puede ser delimitado por las fronteras de ningún tiempo pasado o futuro. Y todos alzaron sus puños en señal de protesta. Ahá.

Entonces dije, —¡patrañas! Desde hoy, eso será una verdad muerta; y lo que ustedes ven, lo que sienten, la energía que gira en rededor de ustedes como viento allanándoles el camino, es un embuste, y el conocimiento que tenían acerca de esto, ahora ya no es más. Será virtualmente borrado. La única verdad que podría perdurar por toda esta eternidad, si lo desean, solo puede conducirlos al conocimiento de la mutación, la gran metamorfosis, que es un engendro nacido de la educación sobre algunos valores intercambiables de las variables que se combinan para transformar el universo: la verdad acerca de que la verdad muere.

—Desde ahora la verdad transitará por una vía diferente al conocimiento, y entre ellos dos, obrará la razón en una exclusiva armonía— dije igualmente riendo. —Sin embargo, el conocimiento, seguirá ascendiendo, de forma que se extenderá sobre toda la humanidad como una nube de polvo: he ahí las brutales palabras de la humanidad para trazar el nuevo camino.

¡Pestes! ¡Mierdas dictatoriales!

Este es el mensaje: ¡en los tiempos del universo la verdad vive un instante! Y el negar ésta condición es negar a sí mismo el sustrato que yace dentro de la materia y origina la transformación desde su forma visual hasta su captación espiritual. No hay nada que no permita variación, por ende, no existirá nada inmortal. ¿Qué sentido tendrían todas las palabras ardiendo vigorosamente en un desierto en donde ya no quedará ni un árbol en pie? Creo que la ansiedad por sentirse escuchadas al final las consumiría. Entonces, dije: —ustedes le darán sentido a las cosas, porque ustedes son el verdadero sentido de esas cosas: la obra de la naturaleza. Los veo ahí tan imperfectos, desnudos y mareados, pero brillando, sin que puedan notarlo: me golpean al bailar desparramados por la tierra.

¡Y todavía son insuficientes!