Cazador de policías

publicado por forunkulo el 7.01.2018 / 18:16hs. en Ensayos

—Con las lentes de visión nocturna puedes convertirte en un orgulloso cazador de policías, pero para eso tu cabeza tiene que tener una temperatura fría: por debajo del cero absoluto. La temperatura de tus venas es importante porque la policía, en este caso, son sombras moviéndose en tu propia conciencia, es decir, si la policía no puede capturar tu conciencia (y seguro que lo hará), entonces tendrán que salir a buscarte. Mientras tanto, estarán replegados en sus sótanos durante toda la eternidad.

—La primera fase de muerte consiste en reprimirte con una serie de agentes controlados por radio. A partir de aquí debes leer el preludio del interlocutor que consta de lo siguiente: a) los agentes solo pueden manejar escopetas que disparan una munición demasiado lenta; b) tienen información básica de un policía que cabe en un mini-disco de quince minutos de reflexiones sectarias; c) pueden dar en un blanco únicamente encontrándose a una distancia de no más de unos de diez metros; d) tienen visión de noche; e) son buena gente; f) es mejor matarlos con ráfagas de proyectiles.

—Una vez que lo memorizas como poesía en tu cerebro ya tienes la mitad del asunto resuelto.

—La segunda fase es sembrar un virus en tu sistema inmunológico: esto lo hacen químicamente por intoxicación, induciéndote a que hagas determinadas cosas o dejes de hacer determinadas otras (arrastrándote hasta el fondo de tu propia soledad). Esto es una metodología confusa porque no arroja resultados precisos, pero sé que en la medida en que aumenta la exposición a estos químicos en un plazo de tiempo impredecible puede volverse intolerante para la supervivencia.  Si te amordazas la boca, te tapas los oídos y te vendas los ojos con una gasa vas a ser como un fantasma: nadie se va a fijar en vos. Lo mas conveniente es tener una buena navaja atada a una mano. Prueba también con una bajo la almohada. Puedes dormir con un ojo abierto. Nunca digas a tus contactos tu verdadero nombre: usa uno diferente para cada uno que conozcas. Continua así algunos días.

—La tercera fase es crear métodos de distracción efectivos o nubes blindadas por información que se transmiten por cables de fibra bajo la tierra y tienen una propiedad fundamental que se encuentra asociada a la locura y a la dominación. Creo que si lo asimilas a todo como una esponja, posiblemente vayas a tener problemas, y tengas que hacerte a un costado del trabajo para no exponerte a un daño irreversible. —El agua limpia los riñones. —Busca más agua. —Aléjate del desierto. —Mézclate entre la multitud adormecida como una sombra más.

—Desnúdate sobre las rocas calientes del mar.

—Algunas hojas medicinales, algunos aceites o derivados sintéticos, podrían disminuir la rigidez en los músculos (puedes haber sentido pinchazos, y desgano). Esto funcionaría como antídoto. Además, alteraría eficientemente la vibración de los nervios si están ansiosos por desprenderse de este sistema de paneles que los comprimen hacia adentro.

—Mastúrbate bajo los arboles primaverales.

—Los supermercados son las últimas zonas liberadas: los pájaros son hologramas que se esfuman como alucinaciones transparentes, fuentes de agua enormes iguales a espejismos. Hasta ahí no pueden perseguirte: no pueden penetrar con armas de dominación eléctricas y disparar a quien quieran o a donde quieran… ¡No, de ninguna manera! Los callejones siguen siendo un lugar hermoso para despedazar a quienes se han distanciado del rebaño o del camino o de  aquello que hayas adoptado como mapa de viaje. Pero primero tendrán que darte un buen golpe en la cabeza, para que entres en un estado de ensueño, y luego… con una manta te tapan el rostro, te anudan fuerte las muñecas y los tobillos, y te arrojan al asiento trasero de un auto que poco rato después se desplaza a una parte aislada de la ciudad: una parte de la ciudad recubierta por árboles de hojas amarillentas, perfumados de un olor a eucaliptos, y mucho campo con oxígeno, y viento resoplando contra los agujeros de tu nariz, y nada de ese olor a mierda del hipódromo, ni petróleo de estacionamiento.

—Mientras caminan contemplan senderos cubiertos de  rocas. Cuanto más te acercas a la luz (si es que algún día llegas a la luz), más arboles aparecen junto al camino, más ríos y cascadas donde podrías bañarte desnudo en algún día futuro (si resultas ser más fuerte que el TIEMPO) y luego nadar río abajo entre los peces. Lo cierto es que cuando has llegado a ese punto del camino es porque ya estás empezando a despedirte de tu querida alma en paz.