Los dos caminos

publicado por forunkulo el 8.05.2018 / 19:48hs. en Entrevistas

«No conoce la gloria el que usa mejor su bondad, porque la bondad no es ningún mérito, la gloria es de quien imparte su justicia divina reflejándose a si mismo sobre todos los seres del universo» y eso tiene mucha lógica.

ENTREVISTADOR: Usted propuso un libre albedrío tendiente a proclamar al individuo como un factor determinante entre el bien y el mal, pudiendo el mismo elegir entre los dos caminos. Siempre ha defendido esa idea de los dos caminos, pero… ¿no puede desencadenar esa libre elección del individuo un uso recurrente del mal para imponerse sobre lo que desde su punto de vista puede considerarse amoral?.

ANIBAL: La mejor representación del bien y del mal está manifestado en la misma naturaleza, en donde no hay leyes implícitamente redactadas para imponer un único camino o una única moral; allí la única LEY que se ejerce es la LEY de la supervivencia y ésta no forma parámetros de conducta… Las leyes humanas trasladadas hasta ese ámbito probablemente conducirían a la extinción de muchas especies, dejando tan solo como únicos pobladores a los pájaros, por su capacidad de volar; y a las colonias de hormigas y abejas por su admirable capacidad de formar comunidades.
Por ejemplo, el modelo de convivencia, diseñado por el hombre, podría ser perfectamente trasplantado a una colonia de hormigas, y éste funcionaría de maravillas. Es más, probablemente, las hormigas, ignorarían que sus leyes fueran suplantadas por otras, por el hecho de que no conciben otra forma de supervivencia mas allá de la comunitaria.
Si a un individuo se le impusiera la elección de dos caminos, un camino del bien y un camino del mal; y luego dictamináramos que su libre elección conllevaría a la vida o a la muerte de si mismo; entonces el individuo se vería obligado a salvar su vida por sobre los caminos que debiera tomar. Esto tiene cierta lógica. Ahora bien, si nuestra libre elección, mas allá que de poder salvar nuestra vida pudiera salvar a nuestra alma, aún sin saber con certidumbre que nuestra alma está oculta en algún espacio ¿alguien se atrevería a dar un salto al vacío?. Aun así ejerceríamos una elección sobre lo que consideremos más importante, si la vida o el alma. Pero, ¿que verdad conocemos del alma mas de lo que conocemos de la vida?. ¿Y que certeza tenemos acerca de la vida mas allá en el futuro?. En verdad, ninguna de las dos nos proporciona nada de cierto.

ENTREVISTADOR: muchos considerarían que el camino del bien conduciría inexorablemente a la salvación del alma, pero… ¿hasta donde un individuo debe preponderar el alma por sobre el valor de su vida?.

ANIBAL: La vida no debería ser entendida como un hecho cualquiera; imaginate que hubiera un solo y único Ser en la tierra, éste debería igualmente pelear por su vida y mostrar que su paso por el universo no ha sido en vano; esa voluntad debe prevalecer como un fuego en su interior hasta el fin de los tiempos; como lo haga tan solo dependerá de la habilidad con la que ha sido dotado. Entiendo que la elección del camino del mal lo llevaría a abandonar su pelea, es decir, permitir ser derrotado por lo adverso.

ENTREVISTADOR: es decir ¿que si no hubiera adversidad el hombre encontraría la paz?.

ANIBAL: La paz es un hecho distante y no tiene que ver con lo adverso. La adversidad es algo que dota de sentido al hombre: su sentido es pelear en contra de la adversidad. A veces, la adversidad, puede provenir de su interior y otras de su alrededor. Cuando tenga paz, cuestionará la paz. Se revelará contra la paz, contra todo aquello que no le permita elevarse en su conciencia. Y cuando se haya elevado hasta lo mas alto entonces querrá realizar la proeza de descender para volver a conquistar el universo.

ENTREVISTADOR: pero ¿como podría conseguir esa elevación si siempre se verá sujeto a la elección de dos caminos de los cuales no tiene control ni absoluta conciencia?.

ANIBAL: Desde su concepción él tiene conciencia general sobre lo que es el bien y lo que es el mal. La noción mas primaria del bien es la auto-preservación; aunque no se tiene desde un principio una conciencia absoluta del peligro. La idea del peligro siempre lo ahuyentará; mientras que la búsqueda de respuesta, la obsesión por comprender, lo acercará tan pronto como pueda a aquello de lo que ha huido en un principio. ¡Él es la más grande creación del universo pero tiene el tamaño de una hormiga!… Aun así tiene control de cuanto quiera; y su conciencia solo puede ser controlada por el miedo, o por aquellas sombras que subsisten en sus entrañas, e impiden ejercer su libre albedrío a voluntad. Pero, ¿es realmente un individuo merecedor de una libertad que le permita elegir entre el camino del bien y del mal?. La respuesta solo podría encontrarla en si mismo.

ENTREVISTADOR: La asociación de un individuo capaz de elevarse y una hormiga pareciera contradictorio y despectivo. ¿Quiere decir que una hormiga puede ponerse a la altura del Ser?.

ANIBAL: Claro que no, la sabiduría no está en la hormiga, sino en la naturaleza. Al examinar a la hormiga entenderás a una parte fundamental de esa naturaleza que nos contiene, y que enseña sabiduría. ¡Frente a eso el hombre es una hormiga!. Cuando el hombre olvida cual posición le corresponde dentro del enorme mapa, se vuelve completamente ignorante. La sabiduría no es sinónimo de perfección, ni de vida eterna. Tampoco le hará indestructible. ¡Esas son mentiras de mierdas!. Posiblemente le ayudará a desentrañar el misterio de los dos caminos; pero nadie puede determinarlo más que el propio individuo que lo ve.
Las células se han abocado a una guerra interplanetaria. Sin embargo el individuo se ha propuesto como camino del bien la auto-superación, que es errática a su propia naturaleza y que todavía puede sostener como bandera por la credulidad de sus falsas conductas; pues aun prevalece el aspecto del Ser por sobre la armonía de su conciencia, y su sentido de enseñanza y aprendizaje queda truncado en el corto camino. ¡Hasta tanto no se establezca una sociedad con equidad verdadera sus leyes no harán más que empeorar el problema!.
Pensé que cuando el individuo se vea a si mismo reflejado en lo demás y a su vez, lo demás, se vea reflejados en él, entonces, sus leyes prevalecerán… y su justicia será justa.

ENTREVISTADOR: Si he entendido bien, ¿Eso vendría a ser una forma de comunismo?.

ANIBAL: No lo es. La equidad social es una forma de justicia en donde se establece que cada individuo, cada sujeto, comenzará su vida en sociedad desde una base en donde se le han otorgado todas las enseñanzas por igual, ayudado y comprendido en su psiquis o limitaciones; y a partir de entonces, llegado el fin de su aprendizaje, deberá obrar en libertad. Y éste prosperará, y será enseñanza en la gloria y en la perdición.
Sin embargo la sociedad nunca deberá apartarse de éste, ya que si lo hiciera, si renunciara a su palabra, esas leyes volverían a ser obsoletas y éste deberá obrar de acuerdo a sus propios parámetros de justicia. ¿Por qué razón pondrías a prueba la conciencia de un individuo y su libre albedrío llevándolo a reconocer sus flaquezas y debilidades?. ¿Acaso no es ese también el mismo legado del mal?.