Rotación, traslación y evaporación

publicado por forunkulo el 16.02.2018 / 23:36hs. en Ensayos

El humano negro tenía una valija llena de navajas. ―Elige la que mas te apetezca― dice mostrando unas enormes encías rojas. ―Oh, todas me parecen increíbles ― digo― pero creo que me quedaré con la Leatherman; aquí tengo ochocientos pesos para darte ¿que te parecen?―. Como lo había presentido, el humano negro ni siquiera procesó mis palabras con detenimiento. ―Muy bien― dijo, y me entregó la navaja y yo le di el dinero envuelto en un ticket de almacén. Y después caminé por entre la pasma haciéndome invisible, es decir, convirtiéndome en uno más del montón.

Lo mejor de poseer un arma de protección personal es la ventaja que adquieres frente al resto de los mortales: no tienes porque andar por ahí con cuatro ojos, pisando en lugares inestables y peligrosos, poniendo en juego tu sangre. Cuando el homo sapiens dominó el lenguaje, las demás bestias se arrodillaron y lo alabaron… y ésta era ahora mi manera de dominar y tener un control sobre las demás cuestiones: una pijotera y reluciente navaja. ―Dormiré con ella bajo la almohada por los próximos cien años― pensé.

Los espías telepáticos pueden aparecerse de un momento al otro convertidos en espíritus amigos: con esas mierdas de computadoras que leen el cerebro y lo depuran y absorben hasta reducirlo a unos escasos pensamientos banales y sin significado.

Mientras todas estas ideas inmundas navegaban como unas pirañas por adentro de mis pensamientos, me dedicaba a anotar en mi libreta algunos nombres falsos con los que debía presentarme, por ejemplo: de un cartel de luz gigante había capturado el nombre de Emir, de un escritor importante el nombre de Enrique, de un perro vagabundo el nombre de Chuly, y etcétera.  Así, esos programas de mierda del gobierno, confundirán mi ubicación entre una pila de datos falsos. Nombres falsos para falsos contactos. Contactos falsos para palabras mentirosas. Cuando esa información llegue hasta una maquina lejana no podrá hacer otra cosa más que escupirla hacia afuera como un gargajo lleno de veneno. Ja-ja. Quisiera verlo.

Entonces llamé por el teléfono a LEA y tuve un dialogo como este:

―Solo veo a un maricón en tu forma de pensar― digo.
―Oh, sí, pero pronto comprobarás que cada palabra que he dicho es cierta. Las navajas no te salvarán frente a esos policías mundanos. Deberías de conseguir un arma de verdad.
―Esto es un arma de verdad― digo. ―El hombre se ha aburguesado de tal manera que ni siquiera quiere trabajar para desplazar a sus enemigos hacia afuera del camino. Y ahora que me siento algo importante vienen todos a depositar sus sermones en mi cerebro… diciendo… “podrías haberlo hecho mejor”.
―Nada más quiero ayudarte― dice LEA a través del teléfono.
―Si todos quieren ayudarme, porqué no cierran la boca y me la jalan― digo. ―Desde ahora quiero que me llames Enrique. ―Es saludable cambiar de nombre para que esas máquinas de mierda no consigan rastrear mis palabras por el cable.
―Lo anotaré― dice. ―¿Y como está Sonia? Hace tiempo no tengo noticias de ella.
―Mañana salimos del aeropuerto a encontrarnos con RAX. Más tarde veré de que forma lo convenceré para llevarlo hasta los laboratorios.
―Creo que tendrás que golpearlo hasta dormirlo si quieres llevarlo hasta ahí.
―Hum. Creo que nunca se enterará de lo que pasa― digo.
―Si fuera tan fácil los mismos androides hubieran hecho el trabajo.

Pensé diez segundos esas palabras. O mejor dicho, pensé que si pudiera meter mi brazo por el teléfono y sacarlo por el otro extremo de todo el tendido telefónico, tomaría a LEA por el cuello y lo estrangularía. Eso me salvaría de tener que dar explicaciones a alguien desde aquí en adelante. Así que corto la comunicación y lanzo el teléfono contra la pared haciendo un estruendo. Pero el teléfono se rompe en cien partes… y una parte golpea mi frente y me lastima, dejándome una marca parecida a un signo de pregunta color sangre. Entonces caigo al suelo tomándome la frente con una mano y gritando así: ¡AY!¡AY!¡AY!. Y una vez que mi cuerpo queda tendido sobre el suelo, mi cabeza muy dolorida gira unos veinte grados por si sola, y entonces… creo que veo otras partes de teléfono, y entre todas juntas, formaban el dibujo de un falso corazón. El dibujo de un falso corazón roto. Y una lagrima color aire se derrama por mis mejillas. Fin.

Los virus, tal como los conocemos, solo pueden subsistir dentro del espacio de memoria de otro programa. De otra forma, son fácilmente detectados por los scanners. Cuando se ven en problemas corren como unas cucarachas buscando la salvación: eso implicaría complejos mecanismos de mutación en los que sus patrones de identificación variarían de acuerdo a ciertas directivas de compilación desconocidas ejecutados por un compilador interno: su ADN sería inverosímil hasta para sí mismo; aunque bastarían un par de horas para que los scanner detecten su comportamiento y lo eliminen. En un espacio orgánico los virus son miembros que se alejan del paradigma común que ha sido delineado por el sistema que integran. Si trasplantamos estos mismos conceptos a un conjunto de seres, o bacterias, o energía desconocida, siempre encontraremos las mismas deficiencias replicadas una vez, y otra vez, hasta aburrirnos y cansarnos de lo mismo. Siguiendo estos conceptos llegamos a la conclusión de que el universo es un gran cáncer. Sus estrellas se están pudriendo, y mientras sus maravillosos sistemas solares envejecen y se degradan, nosotros mismos podemos atisbar ese dolor porque estamos muriendo adentro de él.

Ahá. Buen engaña pichanga. Bajo estos mismos conceptos solo restaría buscar a RAX para usarlo como medio de propagación del virus. Mis ideas son perfectas.

Poema #02

publicado por forunkulo el 6.02.2018 / 20:40hs. en Escritos

Desnudas nalgas de alcoholes
desplegando toda su fauna
de dorados antinatura.

Un silencio de lenguas.
Una muerte repetida de historia,
de días y noches iguales.

Una lágrima que diseñó la ficción para hacerte real.
Un olvido que te mece, que te arrastra.
Un amor con sangre, con pene.

Vendo mi alma. Vendo mi arte, mi salvación.

Veo por tus ojos,
y a través de tus ojos,
lo que alguna vez construí con mis manos,
al destruirse todo lo que fuimos
y quedar de nosotros:
solo esto que somos y nos ves.

Ahora me junto a tu Piel.
Me sirvo a tu boca.
Eras Lila.
Eras Miel.

Me abrigo con una mitad de tus ojos.
Sangro un paseo invisible.
Eras una flor desnuda:
pezones tibios,
duros,
super-inyectados,
impresionantes,
bajo cascada de agua y pasto y
conchitas accidentadas picadas como lápidas.

Eras otra, otra vez.

Adentro de la Piel.
Muerdo Mi Sexo.
Me Mastico.

Subo a mis muslos con suspirosos engaños.
Ellos se menean con hipnótica locura en el baile del Viento.

Lucho.
Disiento.
Soy complaciente.
Raspo mi delgada lengua.
Aceito mis manos mientras me acaricio el culo.

Me enfrio.
Me almuerzo.
Me chupo con ansiedad loca.

Confúndelos.
Con el perfume de una larva o
con emociones de humo blanco.
Con canciones de labios.
Con hadas desnudas.
Con una muchedumbre ahogada entre bondades de asesinos,
ahí en donde la odisea ha sido un embauque.
Con pantomimas.
Con sonrisas de espectacular veneno.

Fueron diecisiete peligros.
Once estaciones.
Posturas antiguas de un viaje que alquiló la distancia.
Tristezas de cuerpos que sacan puntas heladas.

Muestran pieles y vulvas,
con avidez masturbante,
mientras fuman calambres por sus ojos fríos.

La salvación es huir.

A donde los soñadores pierden el rumbo de sus inventos:
la nostalgia,
la disciplina,
la paz y su pijotera indiferencia.

Nada es igual, todo fue diferente.
Salvate, nadie puede explicarse por qué…

Interrupción negativa

publicado por forunkulo el 3.02.2018 / 20:27hs. en Escritos

“Conforme a los anuncios recibidos por gentileza de la prensa, nos hemos visto en la necesidad de reforzar todas las fuerzas policiales y militares. Habiéndose suscitado conflictos en regiones dispersas con objetos de violencia no esclarecidos,  rogamos la cooperación a efectos de controlar la situación de inmediato.”

Arranqué la pegatina y la rompí en cien pedazos, dejando caer cada trozo de papel sobre cemento lluvioso.

―Pienso que si de verdad las ilusiones de la humanidad estuvieran en manos de los gobiernos de esos planetas, muy pronto estos gobiernos estarán gobernando la Nada de sus universos. Así que decidí en ponerme serio. ¿Sabes que planeamos hacer con estos hijos de putas, Almirante?― pregunté relamiendo el poco aceite de los labios pegajosos como un alquitrán. ―Les llenaremos las tripas con desechos de droga y los patearemos al mar con una bota; así, cuando los encuentren en el próximo siglo, ya habremos penetrado en la pasma. Después, todo será cuestión de interconectar nodos con una configuración suplantada.

El Almirante me muestra en su monitor los parámetros de configuración que deben ser suplantados. Es información confidencial.

―Prefiero una interrupción lenta ― dice dirigiéndose con sus ojos a mi solo. No quiero muertos de este lado del cerco.

―Lleva el armamento lo más lejos de este territorio.

―Tómelo como un cumplido, Almirante― digo conmovido.

―Solo mira como están destruyendo a nuestros maestros y consejeros, ya enterramos a mas de una decena de ellos.

―Todavía tenemos a unos quince sin identificar y siguen llegando mas en los camiones de recolección.

―Hace unas horas he recibido una terrible información que debo comunicarte― dice. El gobierno, con su junta de videntes, ha localizado el nodo número nueve, en Santa Cruz. Recibimos la cabeza del soldado GUZMAN H. en una bolsa de tela arrastrada desde los cielos por un dron con patente de Beijing.

―Mierda― pensé por dentro mío. ―¡Esos drones ya pueden cargar cabezas por los cielos! ¿Con qué maniobra de distracción nos espantarán en el futuro? ¿Volarán con bombas de hidrógeno hasta las dunas de Neptuno para regresar sanos y salvos? ¿Harán el amor en montañas de metal y transportarán dosis de veneno por agujeros de gusano hacia otro receptor telepático, haciéndose pasar por buenos?

Pronto veremos más torpedos que poetas escribiendo poesías en recintos oscuros bajo lunas artificiales del mañana. El Almirante arroja la cabeza sobre la mesa. Veo que había sido prolijamente recortada.

―Mira la mierda que han hecho― dice el Almirante.

―GUZMAN H. era un buen soldado― digo soplando viento de mi nariz. Me enseñó a fingir sensaciones humanas: como llanto, dolor y emociones de éxtasis. Al poco tiempo ya me había convertido en el mejor aprendiz de esa dotación. La noticia de su destrucción me tomó por sorpresa. ¿Quién habrá tenido las suficientes agallas para haber perpetrado esta basura sin considerar los costos a pagar?― pregunto. Levanto la cabeza del soldado, dentro de la bolsa de tela, y la revuelo por el aire. ―Pronto, los gobiernos quedarán diseminados por entre el montón― digo con el surround encendido.  Empujo mi brazo robótico hacia atrás y lo dejo caer con todo el peso sobre la mesa, consiguiendo que el estruendo retumbe hasta en los sótanos ―sonido muerto.

―¿Quién? Lo tienes escrito frente a tus narices― dice el Almirante señalando el recorte de papel. ―La policía. El comisario de la corte, el Señor RODRIGUEZ: primer socio de esta basura maltrecha.

Los tímpanos falsos se llenan de palabras que tardan en ser digeridas por el programa.

De inmediato pesquiso en mi base de datos relacionada esas mismas palabras que el Almirante había puesto en mis oídos. La búsqueda me arroja cientos de registros que comienzo a clasificar de modo que los de mayor número de coincidencias queden en el tope de esta lista; y luego transmito los mismos resultados por el blueetooth instalado en la zona de mi pelvis (de un color zafiro) para que sean recibidos por la pantalla de led gigante, obteniendo esto:

―El comisario RODRIGUEZ es denunciado por reprimendas de índole xenófobas poniendo en dudas su continuidad a cargo de la dependencia. [Traducir].
―Por orden del comisario RODRIGUEZ decenas de androides son incinerados hasta que sus pedazos flotan en gasolina. [Traducir].
―Luego de un operativo de desmantelamiento de un archivo de drogas se descubren falsos rastros que conducían a ninguna parte. El comisario RODRIGUEZ queda al descubierto de sus procedimientos. [Traducir].
―Los manifestantes fueron arrojados en bolsas y puestos en estado de desclasificación por orden del comisario RODRIGUEZ. [Traducir].
―Luego de que la corte realizase todas las investigaciones pertinentes, y comprobando su inocencia, se procede a reubicar al comisario RODRIGUEZ al frente de la dependencia. [Traducir].
―Hombre negro es abatido a disparos al salir de una estación de servicio trasladando navajas en una valija. El comisario RODRIGUEZ señala que el reo portaba identificación falsa entre sus pertenencias. [Traducir].